Precauciones antes de excavar un terreno

Los riesgos asociados a las labores de excavación son múltiples. Los posibles derrumbamientos del terreno y los desprendimientos de materiales pueden llegar a ser fatales, ya que los trabajadores pueden caer víctimas de sepultamientos, atrapamientos y golpes con herramientas. Por otra parte, circunstancias muy diversas (presencia de cables, de aguas, inundaciones…) pueden llegar a frenar y entorpecer los trabajos en el caso de no tomarse las medidas y previsiones necesarias, las cuales deberán ser mayores en las excavaciones junto a edificios colindantes. Cuidar la seguridad y la calidad en los movimientos de tierras es fundamental para evitar todos estos problemas y riesgos que comentamos, y a tal fin, es imperativo que las empresas dedicadas a la excavación lleven a rajatabla una serie de precauciones previas.

Antes de afrontar cualquier trabajo de excavación de terrenos (también para facilitar la planificación), es fundamental analizar sus características, tanto físicas como mecánicas. Resulta primordial conocer el lugar donde se va a trabajar, y para ello, muy a menudo suele recurrirse a un conjunto de estudios geotécnicos, capaces de detallar con mayor precisión el tipo de suelo sobre el que se realizarán las obras. 

Por otra parte, es imprescindible conocer con exactitud la localización de las posibles canalizaciones de gas, electricidad, saneamiento, agua, etc. Ante esto, hay varias actuaciones posibles, que van desde apuntalar las tuberías previamente (a fin de evitar las posibles perforaciones al comenzar las labores de excavación), hasta reubicar todo el cableado subterráneo en el caso de ser necesario.

Así mismo deberá limpiarse debidamente el área a excavar, eliminando vegetaciones, árboles y basuras, y obteniendo para ello el permiso correspondiente de las autoridades.

También es importante comprobar el estado de las excavadoras, y que estas hayan superado satisfactoriamente los controles que les correspondan.

Para los trabajos de excavación de zanjas, en el caso de superarse los 1,30 metros de profundidad en terrenos sueltos, la excavación será considerada como peligrosa, un hecho que exigirá una serie de precauciones especiales. Es imprescindible asegurar la estabilidad en este tipo de excavaciones peligrosas mediante cortes verticales, sin entibar. Además, en épocas lluviosas, se debe revisar la zanja y todo el sistema de entibación. Y si existe el riesgo de inundaciones, deben ser instaladas bombas de achique.

Para los trabajos de vaciado han de construirse estructuras de contención. Estas estructuras suelen ser pantallas de pilotes o muros colgados anclados.

Destacar en último lugar que debe preverse siempre el apilamiento posterior de los suelos excavados, además de colocar las correspondientes balizas y señales, así como el vallado de seguridad fijo en las zonas exteriores a la excavación. Y por supuesto, destacar también la importancia de los EPIs (Equipos de Protección Individual de los trabajadores, que incluyen chaleco reflectante, guantes, cascos, gafas y calzados especiales). 

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