¿Cuál es la maquinaria adecuada en demoliciones para eliminar el amianto?

La Directiva europea 83/477/CEE (modificada por la Directiva 2003/18/CE) establece que se debe proceder a la eliminación de amianto o de materiales que lo contengan antes de acometer las demoliciones pertinentes. Asimismo, el Real Decreto 396/2006 establece las medidas de seguridad y salud mínimas exigidas en operaciones con exposición al amianto.

En este contexto, se deben realizar inspecciones y revisiones para conocer el emplazamiento exacto de los materiales que contienen amianto. Una vez se ha establecido su ubicación, se puede proceder a su retirada.

Finalmente, se comienza con las obras preliminares a la demolición, retirando elementos no estructurales como falsos techo o tabiques de separación. Igualmente, resulta imprescindible establecer estrategias de operación seguras para el caso en que los técnicos pudieran encontrarse, inesperadamente, más materiales conteniendo amianto.

Es importante tener protocolos de retirada establecidos para desalojar estos materiales sin riesgos para los operarios.

Diversas técnicas de demolición en el contexto de edificios con amianto

Existen diversas metodologías que nos permiten afrontar este tipo de operaciones:

Desmontaje gradual del inmueble

En este caso se va retirando el material no estructural en orden inverso al seguido en construcción. Se suele trabajar a mano con sopletes, martillos hidráulicos o cizallas.

Demolición con bolas de impacto

Este tipo de demoliciones se llevan a cabo en estructuras poco seguras, pues permiten el trabajo a distancia y la seguridad de los técnicos. Sin embargo, se hacen precisas evaluaciones de riesgo, que permitan minimizar la exposición.

Demolición con explosivos

Al igual que en el caso anterior, se trata de un método que permite mantener la distancia y que se aplica en inmuebles donde las estructuras son inseguras. Del mismo modo, al operarse desde lejos, se asegura la protección de los operarios.

Sin embargo, existe el riesgo de dispersión del amianto y consiguiente contaminación, por lo que esta técnica solo se recomienda en casos concretos, bajo altas medidas de control y evaluaciones previas.

Demolición con maquinaria

Igualmente, se suele recurrir a maquinaria con tijeras hidráulicas para cortar vigas estructurales. Esta operación permite disponer a nivel del suelo dichas vigas recubiertas con aislamiento de amianto para que puedan ser desmanteladas.

La demolición con esta maquinaria especializada suele ser la metodología más segura, pues sitúa todos los elementos a ras de tierra, evitando el riesgo de los trabajos de altura. Asimismo, los operarios pueden mantenerse a distancias seguras, lo cual los protege de cualquier peligro.

Al margen de emplear maquinaria tanto ligera (miniexcavadoras o cargadoras) como pesada (excavadora giratoria sobre orugas), se incluyen casetas y cápsulas de desamiantado, entre otros.

Es imprescindible recurrir a empresas homologadas especialistas en el sector para asegurarse de que toda la gestión del proyecto (incluyendo la manipulación de los residuos) está certificada y bajo estándares rigurosos. En concreto, conviene comprobar que dicha empresa se halla inscrita en el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto (RERA).

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