Diferencia entre demoler una casa y un edificio

La demolición de una casa y la demolición de un edificio son proyectos similares, pero donde también puedes encontrar alguna que otra diferencia, tanto en el número de plantas como en el tamaño de la base, algo que influye claramente en las labores de las obras y la demolición.

La demolición de una casa y un edificio

La primera diferencia radica en la antigüedad, así como si vas a derrumbar el edificio como consecuencia de los años. La ley pone el listón en los edificios con más de 50 años para su derrumbe, aunque hay algunas comunidades autónomas como Madrid que fijan los años en 30.

Dichos inmuebles estarán destinados a usos residenciales y deberán cumplir con los requisitos de una evaluación positiva respecto a las condiciones legales que se exigen dentro de la seguridad, la salubridad, la accesibilidad y el ornato.

Además, las inspecciones tendrán que determinar los trabajos y las obras necesarias para que los inmuebles se mantengan en el mejor estado posible. De esta manera, la demolición de los edificios implica una antigüedad diferente a las de las viviendas, por ponerte un ejemplo.

No obstante, también precisan de elementos comunes como el análisis de los cimientos y las estructuras, las fachadas y las medianeras, las instalaciones eléctricas y de gas, y otras instalaciones de suministros, así como las cubiertas y los sistemas de estancamiento del inmueble. Y es que debes tener en cuenta que todos los elementos son susceptibles de afectar a la seguridad o la salubridad del edificio. 

Por otro lado, otra de las diferencias radica en el momento de las inspecciones técnicas de edificios, también conocidas por sus siglas como ITE. En la mayoría de los casos debes realizar una revisión solo visual, lo que depara en unos elementos que no se pueden analizar únicamente por su profundidad en lo técnico, sino también en la cimentación del edificio, algo que no pasa, por ejemplo, con las casas.

Y después de todo lo expuesto resaltamos una similitud pues tanto los edificios como las casas deben tener un diagnóstico claro para derribarlo. Es decir, tienen que cumplir con unos parámetros específicos donde has de tener en cuenta el Código Técnico de la Edificación (CTE), el cual establece que el edificio queda considerado como seguro y habitable.

Finalmente, para iniciar con la demolición también debes consultar las leyes urbanísticas, las cuales pueden establecer diferencias según la comunidad autónoma para edificios y viviendas, así como en la respectiva ordenación del suelo.

Y después, para finalizar la tarea, tendrás que deshacerte de todos los residuos que resulten tras la demolición, especialmente los tóxicos, que deberán ser trasladados de la vivienda o el edificio (siendo un punto común) al lugar adecuado para su eliminación.

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