limpieza industrial

¿Cómo se lleva a cabo la limpieza industrial después de una demolición?

La limpieza industrial tras una demolición. Cuando finalizas una demolición o un proyecto de construcción o reforma, estás obligado por ley a eliminar por completo los escombros y residuos que se producen a raíz de tu actividad. Son un conjunto de desechos formados por algunos materiales como hormigón, ladrillos, piedras, madera o distintos metales. La limpieza industrial y la posterior descontaminación de los suelos son procesos que debes realizar de manera urgente y atendiendo a la normativa que indica cuáles deben ser los pasos.

limpieza industrialEl incumplimiento de dicho procedimiento puede dar lugar a que recibas sanciones administrativas y económicas, de ahí la importancia de atenerte a lo que marquen al respecto las correspondientes ordenanzas municipales, ya que el retiro de escombros y el tratamiento de estos residuos suelen ser competencia de cada ayuntamiento.

Por lo general, se exige llevar a cabo una limpieza industrial de la zona una vez terminados los trabajos. De este modo se acaba con la suciedad que se origina, que puede llegar a suponer incluso un factor de riesgo para la salud e integridad de las personas.

Pasos para realizar una limpieza industrial y eliminar escombros y residuos

A la hora de poner en marcha el proceso de limpieza industrial y la posterior descontaminación de los suelos, por lo general debemos atender a las siguientes pautas generales:

– El primer paso que tenemos que dar es solicitar a la administración correspondiente un permiso para colocar en la vía pública un contenedor de escombros, y abonar las pertinentes tasas municipales.

– Una vez que el saco o dicho contenedor esté lleno, nuestro equipo de operarios ha de acudir con la maquinaria necesaria para moverlo hasta el punto autorizado de almacenamiento y recogida de residuos de la localidad en la que nos encontremos.

– Eliminados estos desechos, el siguiente paso es limpiar y desinfectar la zona de posibles restos contaminantes que pudieran haberse desprendido a raíz de nuestros trabajos. Para ello, como te contamos, nos parece muy necesario poner en manos de profesionales la limpieza industrial.

En estos puntos limpios autorizados los escombros y residuos son clasificados para su posterior tratamiento y reciclaje, en función a lo que dicta la legislación en cada uno de los casos. Es de vital importancia que sigamos el procedimiento indicado de manera responsable, pues estaremos contribuyendo a la protección del medioambiente y de nuestros espacios naturales.

Muchas ciudades españolas se enfrentan al problema que supone el desecho de escombros de manera ilegal en espacios públicos. Esto origina suciedad, contaminación y resulta dañino para la naturaleza, llegando a convertir dichos espacios en puntos insalubres, con el grave riesgo que conlleva.

De ahí la importancia de realizar el retiro de escombros de forma responsable, siguiendo cada uno de los pasos que marca la normativa correspondiente y que te hemos resumido en esta entrada de nuestro blog.

Maquinaria para demolicion

Maquinaria especializada para demolición

Cuando vamos a realizar un derribo debemos tener en cuenta que también tenemos que tratar con una maquinaria de demolición específica así como con maquinas para el derribo especializadas. No obstante, existen diferentes obras con la maquinaria especializada que deben ser tenidas en cuenta antes. Por ello, queremos usar este post para hablarte de los diferentes tipos de demolición y de las máquinas necesarias para su derrumbe.

La maquinaria de demolición en función de las obras

Por un lado, existe la demolición de cemento armado, para la cual necesitarás una maquinaria realmente pesada para mover todos estos escombros. Aquí destacamos las excavadoras y máquinas porta escombros para ir tirando el cemento y transportarlo para dejar limpia la zona que estés demoliendo.

Por otro lado, en la demolición industrial también necesitarás de una maquinaria pesada en tanto que estarás moviendo elementos de mucho peso, especialmente de hierro y acero. Por tanto, la maquinaria también deberá ser pesada y resistente para mover dichos elementos. En cuanto a una demolición técnica, se trata de un proceso que se lleva a cabo en diferentes construcciones y siempre mirando por un mínimo impacto acústico y de suciedad. Se lleva a cabo con máquinas especializadas y modernas.

La demolición mecánica es la más común y se realiza para una demolición total o parcial de grandes superficies. Dichas demoliciones involucran la utilización de maquinaria pesada y diferentes equipos portantes como robots o retroexcavadoras con elementos incluidos y herramientas específicas para la demolición. Estas demoliciones aumentan la velocidad del proceso, siempre que se realicen correctamente bajo las normas de seguridad pertinentes, siendo unas demoliciones que apenas presentan riesgos. Eso sí, necesitarás amplios espacios de trabajo y previsiones previas y posteriores.

Por otro lado, una demolición manual es aquella que se lleva a cabo en proyectos más pequeños o demoliciones parciales. Su objeto es de preservar parte de los elementos estructurales, por lo que no se usa una maquinaria pesada, sino más bien una mano de obra cualificada con diferentes técnicas y herramientas tradicionales. Y es cierto que estas demoliciones son más duraderas, pero también determinan un proceso más específico donde es posible diferenciar los elementos que deben ser derribados y los que deben mantenerse.

En cuanto a las demoliciones de forjados, paredes y escaleras en interiores, la maquinaria es más específica y menos pesada puesto que la fuerza empleada no es tan exigente. En cambio, lo contrario ocurre con las voladuras, donde necesitas elementos como explosivos para que el derribo sea eficiente. Y finalmente, el desguace de estructuras metálicas también se realiza con máquinas resistentes para acabar con dichas piezas.

En definitiva, en función de la demolición que estés llevando a cabo necesitarás de unas herramientas de demolición u otras.

salud laboral en la construcción

Salud laboral en la construcción

Salud laboral en la construcción o prevención laboral son términos que probablemente habrás oído en más de una ocasión y que te llevarán a pensar en la importancia de la prevención de riesgos en las empresas, concretamente en las que pertenecen a este sector. Efectivamente, se trata de un área importante en la que se deben cuidar todos los detalles, y de la que vamos a ofrecerte datos y argumentos a continuación.

Beneficios de garantizar un entorno laboral seguro

Vamos a comenzar hablándote de los beneficios que puede llegar a aportar a tu empresa favorecer y garantizar un entorno laboral seguro, para que puedas hacerte una idea de la dimensión que adquiere esta faceta. Pasaremos a enumerar algunos de ellos:

– Es un método para reducir costes. Si se siguen las pautas que marca la normativa en lo referente a las medidas de seguridad laboral en la construcción, a la larga la empresa gana en el aspecto económico porque las probabilidades de sufrir percances se reducen considerablemente y, por lo tanto, se produce un ahorro en seguros laborales, material, posibles indemnizaciones o sanciones, etcétera.

– Reduce el absentismo laboral. En un entorno seguro el trabajador se siente tranquilo y respaldado y, por lo tanto, acude a su puesto para desempeñar sus tareas con confianza. En caso contrario, se ha demostrado que el porcentaje de faltas injustificadas crece considerablemente.

– Baja la tasa de rotación. Por la misma razón, los empleados que disfrutan de una salud laboral en la construcción luchan para mantener su puesto de trabajo y no se producen bajas o migraciones a otras empresas.

– Menor riesgo de acciones legales. Con todo en regla, la empresa no se expone a sanciones o denuncias que pudieran presentarse en caso contrario.

– Aumento de la productividad. Un trabajador contento y seguro produce más y es más efectivo que otro que se encuentra a disgusto en su puesto de trabajo.

– Reducción de accidentes laborales. Es el fin principal por el cual se trabaja en el área de prevención de riesgos laborales.

Normativa internacional referente a la gestión de la salud y la seguridad en el trabajo

La salud laboral en la obra es una materia reglada por una serie de normativas europeas, algunas de las cuales vamos a nombrarte a continuación. Debemos destacar la norma ISO 45001, publicada por la organización internacional de normalización ISO el pasado 12 de marzo, que establece los requisitos necesarios para mejorar los modelos de gestión de la seguridad y la salud en el trabajo.

De aquí a tres años, esta norma será la única reconocible a nivel internacional, y viene a actualizar y mejorar el enfoque basado en la gestión del riesgo, poniendo especial énfasis en la organización. La norma ISO 45001 sustituirá a la OHSAS 18001, diseñada en 1999 y que ha estado vigente hasta la actualidad.

nueva norma de ISO

Delta Punt ha conseguido la adaptación a la nueva norma de ISO 9001:2015 y 14001:2015.

Nuestra empresa siempre ha estado comprometida con los procedimientos y la calidad, quedando avalados por los certificados ISO 9001:2015 y 14001:2015. Esta nueva normativa ISO garantiza el diseño en la ejecución de proyectos de deconstrucción y desamiantado. Por tanto, a la pregunta de qué es esta norma, se identifica con la calidad y la gestión de calidad y demolición de obras.

Las claves de las normas ISO 9001:2015 y 14001:2015

Por un lado, la norma ISO 9001:2015 se identifica como un proceso que permite que tu empresa tenga un sistema de gestión de calidad sin la necesidad de tener que describir los procesos. No obstante, la implementación de estos sistemas generará una serie de beneficios y, sobre todo, ayudará a que el cliente tenga una mayor satisfacción en su obra.

Entonces, ¿cuáles son los beneficios de este sistema? El primer punto que debes conocer es la secuencia e interacción, un requisito sencillo y lógico que indica el orden secuencial de las piezas, que en muchos casos son procesos que dependen el uno del otro Por tanto, tu empresa contará con un mejor orden, así como con unas entradas y salidas en las que cada cliente podrá tener su servicio adaptado a sus necesidades.

En cuanto a los criterios y los métodos, te ayudan a determinar los requisitos del proceso que deseas cumplir. Los métodos se identifican con la forma de cumplimiento de esos procesos, es decir, de los procedimientos. Y todo esto queda relacionado con los proyectos de construcción y las obras en el sentido de que hay un mayor control de los procesos, agilizando así los trámites y mejorando el rendimiento.

Después, el sistema ISO 14001:2015 ofrece mucho más que el cumplimiento general y dispone de la capacidad para la satisfacción de los requisitos del proveedor. En este punto, dicha norma hace de guía para que puedas considerar diferentes opciones como son la adquisición, el almacenamiento, la distribución, el desarrollo de los productos o la fabricación.

Y este sistema va dirigido a las organizaciones de diversos tamaños en los sectores sostenibles. De esta manera, este sistema cumple en un 76 % con la regulación industrial e inspira un 60 % más de confianza en el negocio. Y todo gracias a una mejora de la gestión ambiental para reducir los niveles de residuos y el consumo energético, una mejora de la eficiencia para reducir los costes de la actividad de la empresa y una mejora de los horizontes empresariales. De la misma manera, este sistema permite que las obras y las construcciones sean más eficientes.Y así el proceso de obra y construcción se realizará de una forma también más sostenible.

En definitiva, este sistema no hace más que mejorar los rendimientos empresariales y hacer que tu empresa continúe creciendo con el tiempo.

Gestión residuos en la demolición de edificios

La correcta gestión de residuos en la demolición de edificios

La gestión de residuos de edificios demolidos es un aspecto que debes tener en cuenta, especialmente con la posterior recogida y transporte de los residuos de la demolición. No obstante, la tecnología ha permitido que hoy en día existan una mayor cantidad de sistemas legales de recolección de residuos, haciendo que, de este modo, la seguridad del espacio sea mejor y más eficiente.

 

Las claves en la demolición de los edificios

Al hablar de demolición hablamos del proceso de derribo de un edificio o similar, pero la tarea no finaliza ahí, sino que también debemos saber cómo eliminar de forma correcta cualquier tipo de residuo que pueda quedar después de la deconstrucción. Y esta misión es algo que llevamos a cabo en Delta Punt, asegurando la correcta gestión de los residuos para así garantizar la seguridad del espacio después de haber realizado la intervención.

Ahora bien, ¿en qué consiste esta gestión de los residuos? Lo primero que tendremos que hacer es dividir la tarea en cuatro fases: pre-recogida, recogida, transporte y tratamiento. La primera fase consta del debido almacenamiento, manipulación, clasificación y presentación de los residuos para su posterior recogida y traslado.

Después entramos en la segunda y tercera fase, las cuales necesitan de una planificación para ver dónde deben ser trasladados los residuos, si a puntos de tratamiento directamente o a plantas de transferencia para el compactado y traslado definitivo hasta su destino final. Finalmente, la fase de tratamiento consiste en someter los residuos a operaciones encaminadas a la eliminación o aprovechamiento de los materiales que contienen.

Los sistemas legales de gestión de residuos

Una vez que hemos tratado cómo son las fases para la correcta gestión de estos residuos, es el momento de explicarte cuáles son los sistemas más utilizados. Los habituales son el vertido controlado, la incineración y el compostaje. Incluso, hacer una mezcla de estos sistemas es todavía una opción más eficiente, pero siempre que se lleve a cabo de forma conjunta y jerarquizada, algo que lleva el nombre de gestión integral de los RSU.

Por otro lado, este concepto de jerarquía invita a pensar en una priorización de los métodos en función de los criterios de optimización económica y ambiental. De hecho, este método jerarquizado es el más conocido en la gestión de residuos, quedando establecido con un orden de reducción en origen, reciclaje e incineración.

Por tanto, lo primero es reutilizar los residuos si fuera posible mediante una reducción al comienzo del proceso. Finalmente, los residuos son tratados por métodos como la incineración (a ser posible con recuperación de energía) y el vertido.

En definitiva y como puedes ver, todo este proceso permite que la gestión de los residuos sea óptima tanto en materia económica como social y, sobre todo, en el impacto medioambiental.

la deconstrucción de los edificios

Qué es y cómo se gestiona la deconstrucción de edificios

La deconstrucción de edificios es un nuevo concepto que ha surgido a partir de las demoliciones corrientes y las obras, pero con un objetivo claro de conservar el medio ambiente. De esta manera, esta deconstrucción busca que estos edificios tengan una nueva vida pero con un claro respeto a la naturaleza. ¿Sabes cómo funciona? Te lo contamos en este artículo.

La deconstrucción frente al derribo de edificios

La deconstrucción es un concepto que apenas tiene una década de vida, momento en el que se decidió apostar de manera ciega por la sostenibilidad. Antes, como recordarás, los materiales se transportaban a vertederos, sin importar si eran plásticos, maderas, papeles o colchones. Todo iba al mismo sitio.

Pero ahora la situación ha cambiado. La deconstrucción es deshacer un edificio, en el sentido inverso a la construcción, pero todos los materiales susceptibles de ser reciclados van a contenedores específicos para que así protejamos el medio ambiente.

Las fases del proceso de deconstrucción

Lo primero que tienes que hacer es pedir las licencias correspondientes al Ayuntamiento para los procesos de retirada del amianto y para la propia demolición. Después debes hacer una inspección para detectar cualquier residuo tóxico que pueda quedar como aerosoles o pinturas. De esta manera, estarás aislando estos materiales, llevándolos posteriormente al punto de eliminación. Por lo tanto, se trata de un proceso que está dejando una profunda huella ecológica en el país.

En la deconstrucción pretendemos eliminar todos los materiales, pero recogidos en función de sus características. Así, los papeles se llevan a papeleras específicas, los plásticos a contenedores especiales, los hierros a lugares de fundición, la madera se transforma en contrachapado, y otros materiales como trapos quedan comprimidos.

En cuanto a la gestión de estos residuos, como has podido ver, se reconocen en el lugar, produciéndose después un acondicionamiento mediante un transporte por carretera, todo según la normativa vigente y con las garantías de seguridad. Finalmente, el tratamiento de los residuos culmina en las plantas autorizadas con el reciclaje pertinente.

Un nuevo sistema de Investigación + Desarrollo

El concepto I+D se aplica en una gran cantidad de ámbitos y, como imaginarás, el reciclaje no iba a ser menos. De esta manera, en los procesos de deconstrucción se ha ido investigando hasta dar con la tecla de las mejores plantas de reciclaje, el trabajo con las mejores máquinas y unos equipamientos completos para proteger el medio ambiente.

No obstante, para llegar a este punto también ha sido necesario un completo estudio, así como cada demolición requiere de una viabilidad diferente e igualmente los materiales también influyen. De ahí que sea tan importante el estudio en cada proceso de demolición.

En definitiva, este nuevo concepto ha llegado para quedarse, sin ser ya una innovación sino todo un proceso cada vez más contrastado y que pretende ser el sistema normal de demolición, siempre apoyando el medio ambiente.

la seguridad en la demolición

La gestión de seguridad en una demolición

Cuando se organiza la seguridad en una obra o una demolición es necesario ver el tamaño de la misma, así como el sistema de empleo y la manera de organizar el proyecto. Además, también debemos llevar a cabo una serie de registros de seguridad y salud laboral para facilitar la identificación y resolución de los problemas que repercuten en dicho aspecto. Te lo explicamos con más detalle. 

Gestionando la seguridad 

Si dispones de una subcontrata, tendrás que establecer cuáles son las responsabilidades y las medidas de seguridad esperadas por la empresa, las cuales podrán incluir el suministro y la aplicación de diversos equipos de seguridad, otros tantos métodos de ejecución de las tareas específicas y un manejo adecuado de las herramientas de seguridad. El encargado tendrá que verificar los materiales, el equipo y las herramientas que se hayan traído para que tengan en cuenta todas las normas mínimas de seguridad y las cumplan de principio a fin.

Además, también debemos capacitar todos los niveles, desde la dirección hasta la supervisión y los obreros. Por otro lado, también es necesario que la empresa contratada tenga una capacitación de los procesos de la obra y que los distintos equipos estén especializados en la misma con una buena dosis de seguridad. Además, también existirá un sistema en el que la dirección reciba una información rápida sobre las prácticas inseguras y el equipo defectuoso.

La seguridad deberá incluir el suministro, la construcción y el mantenimiento de las instalaciones de seguridad para el acceso, las sendas peatonales, las barricadas y la protección de arriba, como la construcción e instalación de carteles de seguridad, las medidas de seguridad de cada oficio, las pruebas de los aparatos de elevación como las grúas y las cargas, la inspección y rectificación de las instalaciones de acceso como los andamios y las escaleras de mano. Asimismo, la inspección y limpieza de las instalaciones de bienestar común y los servicios higiénicos, la transmisión de las porciones pertinentes del plan de seguridad de cada grupo de trabajo y los planes de emergencia y evacuación.

Las tareas de seguridad en una demolición

También es necesario que organicemos la información de tal forma que podamos transmitirla de los obreros hasta los trabajadores de la subcontrata, organizar y conducir los programas de formación en seguridad con la capacitación básica de los trabajadores, investigar y estudiar todas aquellas circunstancias y las causas de los accidentes y enfermedades que puedan ocasionarse durante el transcurso de la obra, así como llevar a cabo las pertinentes medidas preventivas, dar servicio de consultoría y respaldar a la comisión de la seguridad

Llevando a cabo estas labores cumplirás con la seguridad, la salud laboral y la demolición y mirarás por un medio ambiente más sano en los procesos de demolición.

pasos a seguir antes de una demolición

Los pasos que se siguen antes de una demolición

Cuando se lleva a cabo una demolición se sigue una serie de pasos para que la misma se realice la forma más adecuada. De esta forma, es necesario tener en cuenta todos los pasos antes de la demolición para que esta sea segura y tenga el mejor resultado. Así, te resaltaremos los pasos de una demolición para que todo salga según lo previsto.

Los pasos antes de la demolición

En función de la envergadura de una demolición tendremos que desarrollar las fases de un modo u otro para tener el mejor resultado. Aquí te destacamos cuatro fases, que son en las que se desarrollan estos procesos y que también suelen ser bastante lentas, pero lo importante es obtener el mejor resultado.

De este modo, antes de comenzar una demolición es necesario realizar un estudio y un proyecto de demolición. También es necesario llevar a cabo las desconexiones de las instalaciones eléctricas y del agua, tener en cuenta el vallado y la señalización de los espacios donde se va a operar y realizar la demolición y crear una zona totalmente segura para los viandantes. Igualmente, también habrá que acondicionar los distintos habitáculos de los operarios y desinsectar desratizar la obra que vayamos a demoler.

Después entramos en la primera fase del proyecto de demolición, de la que te hablamos a continuación. Será entonces cuando se retirarán los elementos internos del edificio como son los muebles y los enseres personales, las maderas, los vidrios y plásticos, las cerrajerías y los posibles dobles techos que hubiera en la construcción.  

Además, también es necesario prestar atención a la retirada y tratamiento de los residuos industriales como las cubiertas de fibrocemento. Y es que este material está recubierto de amianto y necesita de un cuidado especial para no dañar la salud de las personas ni el medio ambiente.

En la segunda fase tendremos que prestar especial atención a los escombros que contengan amianto y a otros elementos contaminantes y peligrosos para las personas y para el medio ambiente. Pasando a la tercera fase, comenzamos a acondicionar la zona para que esté adaptada a la siguiente construcción. Aquí se rellena la tierra de la parcela, se desmontan las instalaciones auxiliares, se limpia y acondiciona el solar y se desmonta el vallado y todas las instalaciones necesarias en la demolición.

Y la cuarta fase es la retirada de escombros, en la que se limpia la zona de trabajo en profundidad y se llevan los residuos a las plantas de reciclado correspondientes. Igualmente, una vez finalizadas todas estas tareas se hace un análisis de la situación del suelo por si pudiera tener algún problema de contaminación, sobre todo si se usa para otras utilidades específicas.

De este modo, si sigues todos estos pasos antes de la demolición,  durante la misma y tras su conclusión, llevarás a cabo un trabajo completamente correcto y profesional.

Diferencia entre demoler una casa y un edificio

Diferencia entre demoler una casa y un edificio

La demolición de una casa y la demolición de un edificio son proyectos similares, pero donde también puedes encontrar alguna que otra diferencia, tanto en el número de plantas como en el tamaño de la base, algo que influye claramente en las labores de las obras y la demolición.

La demolición de una casa y un edificio

La primera diferencia radica en la antigüedad, así como si vas a derrumbar el edificio como consecuencia de los años. La ley pone el listón en los edificios con más de 50 años para su derrumbe, aunque hay algunas comunidades autónomas como Madrid que fijan los años en 30.

Dichos inmuebles estarán destinados a usos residenciales y deberán cumplir con los requisitos de una evaluación positiva respecto a las condiciones legales que se exigen dentro de la seguridad, la salubridad, la accesibilidad y el ornato.

Además, las inspecciones tendrán que determinar los trabajos y las obras necesarias para que los inmuebles se mantengan en el mejor estado posible. De esta manera, la demolición de los edificios implica una antigüedad diferente a las de las viviendas, por ponerte un ejemplo.

No obstante, también precisan de elementos comunes como el análisis de los cimientos y las estructuras, las fachadas y las medianeras, las instalaciones eléctricas y de gas, y otras instalaciones de suministros, así como las cubiertas y los sistemas de estancamiento del inmueble. Y es que debes tener en cuenta que todos los elementos son susceptibles de afectar a la seguridad o la salubridad del edificio. 

Por otro lado, otra de las diferencias radica en el momento de las inspecciones técnicas de edificios, también conocidas por sus siglas como ITE. En la mayoría de los casos debes realizar una revisión solo visual, lo que depara en unos elementos que no se pueden analizar únicamente por su profundidad en lo técnico, sino también en la cimentación del edificio, algo que no pasa, por ejemplo, con las casas.

Y después de todo lo expuesto resaltamos una similitud pues tanto los edificios como las casas deben tener un diagnóstico claro para derribarlo. Es decir, tienen que cumplir con unos parámetros específicos donde has de tener en cuenta el Código Técnico de la Edificación (CTE), el cual establece que el edificio queda considerado como seguro y habitable.

Finalmente, para iniciar con la demolición también debes consultar las leyes urbanísticas, las cuales pueden establecer diferencias según la comunidad autónoma para edificios y viviendas, así como en la respectiva ordenación del suelo.

Y después, para finalizar la tarea, tendrás que deshacerte de todos los residuos que resulten tras la demolición, especialmente los tóxicos, que deberán ser trasladados de la vivienda o el edificio (siendo un punto común) al lugar adecuado para su eliminación.

Diferentes máquinas en las demoliciones

Diferentes máquinas en las diferentes demoliciones

En las demoliciones de cualquier obra existen diferentes máquinas que nos ayudan a realizar el trabajo de derribo, hoy en día impensable sin el uso de maquinaria, la cual ha ido evolucionando con el paso del tiempo e incorporando diferentes novedades.

Antes de realizar una demolición, debes conocer los diferentes tipos de máquinas existentes. A continuación, te contamos todos los que existen.

Máquinas para demoliciones de obras: las de impacto

En primer lugar, debemos destacar los sistemas clásicos, incluyendo en este apartado la maquinaria por impacto. En el amplio abanico de máquinas, se destacan dos:

Grúas telescópicas.

Grúas plegables.

En todos estos casos existe un vehículo portante, sobre orugas o ruedas, el cual está dotado de sistemas de propulsión y dirección. También existen diferentes opciones para acoplar vehículos, con o sin remolque.

Demoliciones por empuje

Se emplean con el uso del brazo de las retroexcavadoras, adosándose un elemento que consiga romper. A la máquina, se le pueden endosar estos elementos:

– Brazo telescópico.

– Pulpo hidráulico.

– Martillo hidráulico.

– Cucharas.

– Cizallas demoledoras. 

En este tipo de maquinaria, las retroexcavadoras pueden ir o bien sobre ruedas o sobre cadenas. En la de ruedas, el tren de rodadura se compone de ruedas de caucho. Mientras, en la de cadenas, el chasis se soporta por cadenas paralelas. 

Maquinaria o técnicas de percusión para las obras de derribo

Además de los dos principales tipos de máquinas comentadas en los anteriores apartados, existen diferentes técnicas, todas ellas acopladas a una maquinaria, que te detallamos a continuación.

– Martillo de percusión: usa máquinas con martillos percutores que cuentan con una punta de acero tratada. Esta técnica cuenta con un gran control, se emplea en espacios más pequeños y permite la sección de los elementos a demoler sin afectar a otras estructuras. 

– Martillo picador manual: en este caso, se emplean máquinas ligeras de punta de acero tratada. Su manejo debe ser especializado por personal cualificado. Su uso es como complemento a otras técnicas, puesto que permite el acceso a zonas concretas o de acceso complicado. 

– Martillo picador sobre vehículo: este martillo se instala sobre la maquinaria de orugas o ruedas, dando una gran de movilidad y versatilidad. Así, se puede emplear en todo tipo de estructuras, aunque siempre es necesario situar la máquina en una zona estable y plana.

– Pinzas demoledoras: el derribo se realiza mediante la aplicación de un esfuerzo cortador mediante pinzas o cuchillas. 

– Gato hidráulico: se emplea para realizar un esfuerzo mayor en la dirección deseada para la demolición. 

En cada derribo se debe estudiar el tipo de máquinas para la realización de correctas demoliciones de obras.

Esperamos que te haya sido de utilidad esta información para utilizar los diferentes tipos de máquinas y técnicas asociadas a la maquinaria de derribos.