Demolición con explosivos: cómo se realiza y cuales son las medidas de seguridad a seguir

La demolición con explosivos es la más usada a día de hoy y es la encargada de derribar los edificios que ya estén demasiado viejos para que se puedan construir sobre el terreno nuevas edificaciones. En este artículo se hablará sobre cómo se realiza y sobre las medidas de seguridad que se deben tomar.

La demolición con explosivos consiste en el abatimiento de una construcción en una dirección previamente fijada, usando cargas explosivas detonadas de forma controlada y colocadas en puntos estratégicos del edificio.

Este proceso se usa con mayor frecuencia para construcciones de gran altura, tanto de materiales metálicos como de materiales pétreos. Las únicas limitaciones de este método son las del propio entorno, como el espacio, el polvo o el ruido.

Dependiendo del tipo de edificio, se usarán diferentes tipos de explosivos y pueden realizarse distintos tipos de demolición, como la caída sobre sí mismo o el vuelco hacia un lateral.

En construcciones con materiales pétreos el impacto contra el suelo facilita el trabajo posterior ya que al caer se producen roturas del material. En construcciones metálicas, la demolición con explosivos suele ser el mejor método, ya que optimiza los tiempos de trabajo y la repercusión sobre el entorno.


Fases de la demolición con explosivos

En cuanto a la resolución de este método, consta de fases que se deben seguir de forma rigurosa para evitar al máximo todos los posibles riesgos.

No obstante, como en cualquier proceso de demolición, antes de iniciar el proceso se deben tomar una serie de medidas de seguridad para asegurar el éxito de toda la operación.

Primero se realizará un estudio previo del edificio a demoler, al igual que un estudio de los edificios colindantes que pudiesen ser afectados. Una vez hecho esto, se debe sanear todo el edificio, así se retiran todos los enseres que puedan causar algún mal a los vecinos o al medioambiente. También se cortan todas las redes de distribución de agua y luz. Por último en este proceso previo, se procede a vallar toda la zona para evitar los posibles peligros que entraña cualquier demolición para los transeúntes.


Primera fase

Apeo de todos los elementos del edificio a demoler. Hay que prestar especial atención a los perjudiciales para las personas y el medioambiente.


Segunda fase

Se llevan a cabo las distintas demoliciones a través de las cargas previamente colocadas de forma estratégica.


Tercera fase

Se llevan a cabo las tareas de relleno del solar y el desmontaje del vallado de precaución colocado alrededor de la zona de demolición.


Cuarta fase

Se realiza un estudio profundo sobre cómo ha quedado el terreno, para saber si está apto para realizar obras.

Como conclusión, cabe destacar que la demolición con explosivos es de vital importancia en la construcción, por lo que aunque se asuman ciertos riesgos, es necesario para renovar los edificios viejos.

Requisitos a cumplir para hacer una demolición

El sector de la demolición abarca todo tipo de edificaciones y estructuras. Por ello se pueden encontrar multitud de tipos de derribos de edificios y, aunque la mayoría de personas han visto alguno (en directo o en televisión), los requisitos para una demolición no son tan conocidos. En este artículo se hablará sobre dichos requisitos.


Proceso a realizar para llevar a cabo una demolición

El papeleo


Primero se debe contactar con una empresa competente que te explique en detalle todo el proceso a realizar para que no te quedes con ninguna duda y sepas los requisitos de la demolición, cuánto te va a costar y cuánto va a tardar en realizarse todo el proceso.

Una vez que contactes con dicha empresa, esta debe hacer un estudio en profundidad del terreno, el edificio, el vecindario que se podría ver afectado y los recursos necesarios para llevar la demolición a cabo. Una vez que la empresa haya hecho esto, te entregará un informe con todo el proceso explicado de forma detallada.

Con dicho informe en mano debes ir al ayuntamiento de tu localidad para pedir un permiso de obras que te permita realizar todo el proceso de forma legal y con todo regularizado y en orden. El tiempo que tarden en darte ese permiso dependerá del ayuntamiento y de lo fácil que te quieran poner las cosas.

También se debe tener en cuenta que hay ayuntamientos de ciertas localidades que te pedirán unas tasas económicas para la facilitación de la licencia de obras para el derribo.

 

Tras el papeleo


Una vez cumplidos los requisitos de demolición, te debes poner en contacto con la empresa que te realizó el estudio previo para proporcionarle la licencia y que puedan comenzar con la demolición.

Esta constará de cuatro fases por lo general. En la primera, se desalojan los enseres del edificio, teniendo especial cuidado con los que son perjudiciales para el medioambiente o el ser humano.

En la segunda (también conocida como colapso), se procede a la demolición de estructuras y muros. Es la fase más peligrosa, sobre todo si la demolición se lleva a cabo con explosivos, por lo que su procedimiento debe ser riguroso y no se debe olvidar ningún detalle.

En la tercera fase se procede al retiro de todos los escombros generados y, cuando se hayan retirado todos, se quitará el vallado colocado al inicio del proceso.

En la cuarta y última fase, se realizará un estudio de cómo ha quedado  todo para las nuevas obras a realizar.

El proceso para reunir los requisitos para una demolición no es demasiado tedioso ni caro, por lo que no te lo pienses si debes realizar una demolición y ve contactando con tu empresa favorita.

El reciclaje después de una demolición: ¿qué se puede reciclar y cómo hacerlo?

Un proceso de demolición trae consigo unas obras nuevas, pero también un proceso de reciclaje para despejar la zona de todos aquellos escombros que no sirven. No obstante, el reciclaje de estos materiales es un tema en el que todavía hay cierto desconocimiento, pese a que el concepto del reciclaje de manera local esté más que extendido.


El reciclaje tras una demolición



La industria de la construcción está llevando a cabo una iniciativa sostenible en el que varios países han establecidos procesos para reciclar el hormigón. Y esto es debido a que la generación de residuos se ha convertido en un verdadero problema de contaminación medioambiental. De hecho, la la producción de estos materiales sigue en aumento, estimándose en mil millones de toneladas (de escombros) solo en Europa.

Por tanto, la importancia de esta clase de reciclaje es todavía mayor, aunque lo más importante es continuar avanzando en la investigación para ver cómo reutilizar estos materiales. Así, el uso de un reciclado concreto es una forma muy efectiva de reducir los vertederos de basura, así como los costes pagados por los impuestos y evitar que afecten a los suelos.

Por otro lado, esta sustitución de materia prima hace que el impacto quede reducido en cuanto al medio ambiente en base a la explotación de estos recursos naturales, generando, igualmente, empleo. Además, que estos residuos sean procesados en el mismo lugar de la demolición permite también reducir el gasto en transporte.


Usos del hormigón reciclado


Respecto a este material, sabemos que la mezcla requiere un 75% de agregados divididos en finos y gruesos. Pues para obtenerlos del reciclaje bastaría con clasificar el material, triturarlo y pasarlo por el tamiz para separar los grandes y pequeños elementos para su mezcla. De hecho, los investigadores han establecido que los agregados gruesos de la demolición destacan por unas bases viales para que permitir volver a construir estructuras, muros de contención y de gravedad entre otros.

Por otro lado, usando este reciclaje se aumenta el ciclo de vida útil del concreto para otros proyectos, pues el desecho retiene partículas contaminantes, plásticos, madera, yeso y mortero. De este modo, reciclando todos estos elementos se obtendría una mezcla combinada capaz de crear otra mezcla ya homogénea y estable.

Clasificaciones según la composición y el origen

Los elementos agregados constituyen un material concreto reciclado, establecido desde 1994 con una ordenación referida a la escombros y clasificados de la siguiente forma:

Tipo I: Agregados reciclados a partir de desechos de mampostería

Tipo II: Añadidos desde los escombros de concreto

Tipo III: Agregados reciclados con añadidos naturales

En definitiva, el reciclaje después de obras de demolición trae una serie de beneficios, los cuales repercuten, sobre todo, en la mejora del medio ambiente.

Residuos tóxicos en la demolición y cómo tratarlos

Cuando se llevan a cabo obras de diferente clase, y especialmente derribos, aparecen una serie de residuos que deben ser tratados correctamente hasta su eliminación, más si cabe cuando son residuos tóxicos en la demolición, para lo que habría que activar un protocolo especial para el tratamiento y desaparición de estos desechos.


Cómo tratar los residuos tóxicos en la demolición


Lo primero que debemos hacer es definir qué son los residuos tóxicos, que son aquellos que se han fabricado con sustancias o materiales que ponen en riesgo el medio ambiente y la salud humana, así como los envases que hayan contenido esta clase de residuos. De esta manera, estos residuos tóxicos se caracterizan por ser inflamables, tóxicos como hemos comentado, corrosivos, reactivos, radiactivos e incluso explosivos.

Por tanto, debemos tener cuidado con todos ellos. No obstante, ¿cómo sabemos cuáles son los residuos tóxicos? Destacamos los desechos biológicos, donde entran los desechos médicos, pese a que muchos de ellos quedan descontaminados para volver a ser usados, otros muchos deben ser eliminados. Las pilas y baterías también deben ser eliminados, pues su almacenamiento es complejo y su peligro es mayúsculo para el medio ambiente.

Por otro lado, los desechos de las plantas nucleares presentan un inconveniente importante de alta radiactividad, quedando obligados a ser guardados en envases de plomo. Igualmente, los compuestos de petróleo no se disuelven en el agua y pueden producir graves catástrofes medioambientales, como lo que ocurrió hace algunos años con el buque Prestige en Galicia. Además, los aceites de combustible usados son considerados peligrosos en base a su inflamabilidad y reactividad, pero también son fácilmente reciclables. Y las limaduras de hierro, pese a que se oxidan rápidamente, también son reactivas.


El tratamiento de estos residuos


A fin de proteger el medio ambiente, se debe emplear la última tecnología para gestionar y tratar estos materiales, pues de lo contrario puede llevar a graves consecuencias medioambientales. De hecho, estos residuos deben ser tratados para reducir su toxicidad. En cuanto a los tipos de tratamiento, destacamos los siguientes:

– Tratamientos físicos de residuos industriales. Consiste en someter a los residuos a una serie de procesos físicos, como el centrifugado o el decantado,  para eliminar su toxicidad o para ser almacenados en vertederos.

– Tratamientos biológicos. Consisten en someter a los residuos a fermentaciones o digestiones por parte de organismos para que así dejen de ser tóxicos.

– Procesos químicos. Según su composición, algunos residuos pasan por estos procesos para desenvolver reacciones que reduzcan o neutralicen su toxicidad.

– Incineración. Consiste en quemar el residuo para eliminar su toxicidad.

– Vertederos. Aquí se almacenan los residuos, aunque no todos pueden ser tratados ni destruidos sin generar un riesgo para el medio ambiente.

En definitiva, las empresas tienen la responsabilidad de destruir o reducir la toxicidad de estos residuos y así cuidar el medio ambiente.

La diferencia entre demolición y derribo

A veces existen dudas cuando se habla de demolición y derribo en las numerosas obras que se emprenden cada día. Es más, los términos suelen ser interpretados como sinónimos cuando están lejos de serlo, por lo que nos conviene profundizar en ellos para que comprendas cuáles son sus principales diferencias.


Qué es el derribo


Este término es el que se aplica al comienzo de toda actuación que tenga como fin acabar con una estructura construida con anterioridad.

Como puedes comprobar en el diccionario, la acción de derribar es la opuesta a la de construir. Es decir, puede decirse que se está llevando a cabo una intervención para derribar un edificio cuando se deshace lo que ha sido construido con anterioridad.

Dicho de un modo más simple, el derribo es el procedimiento por el cual se echa a tierra un edificio o cualquier otro tipo de estructura. Los medios para realizarlo pueden ser manuales, aunque en este caso solo será efectivo si la intervención se lleva a cabo con estructuras de poca envergadura, o mecánicos si se hace uso de maquinaria pesada.

Podrían emplearse explosivos en esta tarea, aunque lo complicado de su empleo en núcleos urbanos o en cualquier otra zona poblada hace difícil que pueda llevarse a cabo la acción de derribar con ellos de forma habitual.


Cuándo podemos hablar de demolición



Una vez que se ha terminado de derribar una estructura ya construida, explicarte lo que significa el trabajo de demoler es mucho más sencillo.

La demolición no es más que la actuación por la que se deshace algo derribado con anterioridad. Es decir, al echar a tierra un edificio o una estructura, los restos de esta intervención siguen necesitando de esas actuaciones de demolición para poder ser manipulados adecuadamente con la máxima seguridad.


Diferencias importantes


Suponemos que te ha quedado claro que ambos conceptos se refieren a dos fases bien diferenciadas de un mismo trabajo, aunque no siempre tengan que estar presentes ambos. Por ejemplo, puede derribarse un edificio sin necesidad de hacer ninguna demolición o, al contrario, es posible contratar un servicio para demoler elementos estructurales que se encuentren abandonados o que no tengan ya ningún tipo de utilidad.

Además, la acción de demoler tiene una última característica que la hace muy interesante para las empresas. No es otra que la posibilidad de reciclar aquellos materiales de una estructura que sean aprovechables. Los metales de las rejas o las ventanas y otros muchos componentes pueden merecer una segunda vida, convirtiendo así la demolición en una actividad que reduce considerablemente el gasto futuro en materias primas.

En definitiva, ya ves que la demolición y el derribo son acciones complementarias pero no equivalentes; por lo tanto, no debes confundirlas.

Diferencias en demolición de obra pública y privada

Puede parecer que no existan diferencias entre la demolición pública y la demolición privada. No obstante, sí que existen y aunque sutiles, hacen que haya diferencias entre una y otra. En este artículo trataremos de esclarecer dichas diferencias.


El contrato de demolición de obra pública



La JSCA en su informe 2/2007 del 2 de junio, conjuntamente con la Comunicación Interpretativa 2000/C121/02 de la Comisión Europea, pone de manifiesto que las características para la concesión de contratos de obra pública son las siguientes.

1. Las obras públicas que estén destinadas a ser servicios públicos de interés económico o servicios económicos de interés general han de ser sujeto de explotación económica.

2. El derecho de explotación de las obras ha de ser la contrapartida recibida por el contratista por haber realizado la inversión y el posterior mantenimiento de las obras.

3. Se produce una transferencia de la responsabilidad de explotación hacia el nuevo propietario de los derechos de explotación. Esta responsabilidad conlleva riesgos vinculados a la construcción, a la gestión de la demolición pública y al uso del equipo. Por ello, si los poderes públicos son los que asumen las contingencias a la administración ,asegurando el reembolso de la financiación, nos encontraremos ante un contrato de obras, ya que le falta el elemento de riesgo.

4. El concesionario podrá cobrar derechos al usuario por el uso de la obra durante un periodo limitado de tiempo debido al derecho de explotación. Este es remunerado con el derecho de recibir las rentas pertinentes resultantes del uso de las obras. Por esta norma, la Comisión Europea sobreentiende que nos encontramos ante un contrato de obra pública cuando la mayor parte del pago va a cargo del órgano de contratación.


Contrato de obra privada



El contrato de obra privada necesario para llevar a cabo cualquier demolición privada está regulado de forma distinta al del sector público. Este contrato se delimita conforme al criterio de resultado. Esto es debido a que el contratista está obligado a garantizarlo, cosa que no ocurre en el otro tipo de contrato.

Las características de este contrato se pueden resumir en las siguientes:

1. Es un contrato consensual, por lo que se perfecciona con el consentimiento de ambas partes.

2. Es un contrato bilateral. Esto es debido a que son dos las partes que intervienen, dueño de la obra y contratista.

3. Es un contrato sinalagmático, puesto que ambas partes tienen derechos y deberes.

4. Será de tracto sucesivo, es decir, que se lleva a cabo a través de sucesivas prestaciones.

5. Es de resultado y no de actividad, puesto que las obras están configuradas como resultado de un trabajo.

Como conclusión, hemos de decir que para llevar a cabo una demolición pública o una demolición privada, hemos de tener en cuenta las condiciones del contrato correspondiente, ya que son distintas entre sí.

Demoliciones espectaculares de edificios

Dentro de los derribos de edificios existen casos muy específicos que brillan por ser demoliciones espectaculares. Son casos más difíciles que el resto, así que no todas las empresas pueden llevar a cabo estos trabajos. En este artículo se hablará sobre este tipo de proyectos.


Trabajo previo a las demoliciones espectaculares



La demolición de edificios es necesaria para derribar las edificaciones antiguas y poder realizar las obras requeridas para construir un nuevo edificio.

Toda demolición de edificios debe ejecutarse en una serie de fases programadas y estas se debe llevar a cabo con extrema rigurosidad. No obstante, antes de comenzar estas fases, se deben realizar una serie de trabajos previos para asegurar el éxito del proyecto.

Primero se deben realizar un estudio y un proyecto de demolición a nivel teórico ya que hay que saber dónde irán colocadas las cargas que se encargarán de la demolición.

Después vendría la desconexión de los sistemas distribuidores de luz y agua. Esto es de vital importancia para los trabajadores, ya que podría haber algún accidente en el que alguien se electrocutase por un cable suelto o que parte del vecindario se inunde al romper una tubería grande por la que circule agua.

Esto vendrá seguido por el vallado y señalización de los espacios en los que se va a operar. Hay que cortar el tráfico si el derribo de la construcción pudiese afectar a las carreteras colindantes y se debe avisar a los transeúntes del peligro, ya que podría haber un accidente grave si se deja a las personas que pasen por allí mientras se procede con la demolición. Esto es de vital importancia, ya que con ello se asegura la zona de trabajo para los transeúntes.

Por último habría que realizar una desinsectación y una desratización de la obra a demoler. Hay que dejar claro que esto es muy importante. Imagina por un momento que el sótano del edificio se encuentra plagado de ratas y se procede con la demolición. El espectáculo sería bastante desagradable. Por ello, una vez se está seguro de que no hay animales en el edificio, se empieza la demolición.


Demolición de edificios



Estas demoliciones espectaculares se llevan a cabo normalmente por voladura. El equipo de trabajo coloca cargas explosivas en puntos estratégicos de la estructura del edificio. Así, el derribo se controla abatiendo la caída de la construcción sobre uno de los lados o sobre sí misma. Estos puntos y la forma de la caída del edificio se estudian previamente (como ya hemos mencionado antes), por ello el estudio teórico previo es tan importante.

Una vez realizado esto, se retiran todos los escombros y se rellena la tierra si así lo requiere para su nueva construcción.

Está claro que las demoliciones espectaculares no se ven todos los días, aunque cuando se lleva a cabo alguna es digno de ver.

¿Qué es una demolición parcial y cuando se puede realizar?

Los procesos de demolición completo o de demolición parcial pueden ser a veces difíciles de entender, tal vez sea por la falta de información a la que se tiene acceso o porque no es algo por lo que te puedas interesar si no perteneces al sector.

Lo primero que se debe tener en cuenta es la envergadura de la demolición parcial. Dependiendo de lo grande que sea, el proceso tendrá más fases para poder llevarlo a cabo con total seguridad de que nada malo ocurra (como derrumbes no previstos).


Fases de un proyecto de demolición



Cualquier demolición tiene hasta un total de cuatro fases. Debido a lo peligrosos que son estos trabajos, el desarrollo de estas obras se lleva a cabo de forma lenta y minuciosa, tratando de no dejar ni un solo detalle atrás, ya que olvidar cualquier cosa podría implicar un desastre en el vecindario.

Antes de comenzar con las cuatro fases, se deben llevar a cabo una serie de tareas que servirán para poder realizar el proyecto.

Primero se debe realizar un estudio y un proyecto de demolición a nivel teórico. Después vendría la des-conexión de los sistemas distribuidores de luz y agua, seguidos por el vallado y señalización de los espacios en los que se va a operar. Esto es de vital importancia, ya que con ello se asegura la zona de trabajo para los transeúntes. Por último, habría que realizar una desinsectación y una desratización de la obra a demoler.



Primera fase de la demolición



Una vez llevado a cabo todo el trabajo previo, comienzan las fases de la demolición.

Consiste en sacar del edificio a demoler todos los enseres que pueda haber dentro. El edificio hay que dejarlo completamente vacío y hay que prestar especial atención a esta fase, ya que hay ciertos materiales, como el fibrocemento, que causan un impacto negativo en la salud de las personas y el medio ambiente.



Segunda fase de la demolición



En esta fase, también conocida como demolición por colapso, empieza el derribo. El objetivo ahora es derribar los elementos que forman la estructura, como la tabiquería o los forjados.


Tercera fase de la demolición



En esta fase se lleva a cabo el acondicionamiento de la zona para su posterior edificación.

Primero se rellenan las tierras donde se ha realizado la demolición. Después se desmontan las instalaciones auxiliares y se limpia el solar. Por último, se desmonta el vallado que se puso al principio del proceso.



Cuarta fase de la demolición



Esta es la última fase. En ella se retiran los escombros en profundidad y se realiza un análisis del suelo para detectar si hay algún problema para el futuro.

Como conclusión, la demolición parcial es un proceso que, llevado a cabo con rigurosa profesionalidad, es muy seguro y necesario para rehacer edificios que ya no sean habitables.

Los puntos clave para una limpieza industrial después de un derribo o demolición

El derribo o demolición de un edificio suele dejar una gran cantidad de escombros, que son el conjunto de desechos procedentes de la obra o construcción del edificio. De esta manera, para despejar todos estos escombros es necesaria una limpieza industrial que deje la zona limpia para volver a construir o para que el espacio no esté lleno de elementos inútiles que, además, pueden producir contaminación.


La importancia de la limpieza industrial



La limpieza de estos escombros se refiere a la recogida y posterior limpieza de las superficies afectadas por estos residuos. De esta manera, vemos que los escombros que proceden de la edificación pueden ser de varios tipos, los cuales clasificaremos en función de su origen.

Por un lado, nos encontramos con los residuos prefabricados, los cuales pueden ser bloques de cemento, cerámica u otro material pesado. En cambio, los residuos elaborados en la obra son aquellos materiales originados en la obra como el hormigón como tal o las argamasas.

Ahora bien, ¿por qué debemos retirar los escombros? La principal razón es evitar cualquier accidente o problemas de salud. De hecho, es una responsabilidad de la obra la retirada de estos escombros, así como también deben colocados cuidadosamente fuera de la obra para evitar cualquier contratiempo. Y esto es algo que se advierte desde las normativas reguladores en materias de obra.


¿Cómo debe realizarse la limpieza de los escombros?



Lo primero que debemos hacer es llevar a cabo una retirada de residuos de forma integral después de la construcción del edificio o tras la obra o reforma, y así retiraremos los escombros para poder limpiar la superficie afectada más tarde. Y ya después de la obra se retirarán los desechos de los materiales que hayan quedado, que normalmente es polvo y la suciedad acumulada.

  No obstante, si decides llevar a cabo esta acción por tu cuenta debes saber que estamos hablando de un proceso complejo que requiere bastante tiempo, de ahí que la mejor opción sea llamar a una compañía especializada, pues este proceso te llevará bastantes semanas si lo realizas por tu cuenta.


La limpieza, paso a paso



El primer paso será la eliminación del polvo, pues lo más probable que es las paredes derribadas, el suelo levantado y otras superficies haya levantado una capa de polvo abundante. Por tanto, lo mejor es abrir rápidamente las ventanas y colocar un ventilador hacia fuera para que el polvo vaya desapareciendo poco a poco.

Después habrá que limpiar los techos y el suelo, para lo que necesitaremos una mopa y un cubo de agua. Tendremos que frotar la superficie varias veces hasta lograr que se quede todo impoluto, e incluso durante varios días, hasta ver que el suelo no acumula más polvo.

En definitiva, esta acción es tediosa, de ahí que suelan ser empresas especializadas las que lo lleven a cabo.

La importancia de la descontaminación de suelos y tratamiento de tierras contaminadas

La decontaminación es un aspecto que debe preocuparnos a todos y, sobre todo, la decontamiinación de suelos en mal estado. De hecho, el tratamiento de tierras es uno de los aspectos clave de nuestra sociedad y gracias al cual conseguimos que estas tierras contaminadas dejen de estarlo o sean un problema de un menor grado para el medio ambiente.


La importancia de la decontaminación



Cuando se llevan a cabo los estudios sobre los suelos contaminados también se exponen las técnicas para su recuperación. De este modo, vemos la necesidad de una rehabilitación ambiental, la cual ha tenido un menor interés en estos años atrás, lo que ha llevado a que muchos espacios se conviertan en zonas de riesgo.

Los estudios sobre los suelos han ido creciendo de forma alarmante. Sin embargo, esto también ha causado que se encuentren tratamientos adecuados para estos suelos contaminados. En la actualidad, las técnicas están perfectamente estudiadas, así como sus soluciones y el traslado de los suelos a los vertederos o el encapsulado.

Otras técnicas son la solidificación del cemento, la cal y las resinas termoplásticas o la vitrificación, sometiendo los suelos a altas temperaturas para convertir los contaminantes en vidrio. Aquí siempre debemos elegir la opción que conlleve menores repercusiones medioambientales y que garantice la recuperación del suelo.

Los métodos probados hoy en día con mayor éxito son aquellos que dejan el suelo con unas propiedades similares a las que tenía antes de ser contaminado. Por tanto, es necesario conocer bien las características del piso y la clase de toxina que lo contamina.


¿Cómo se recuperan los suelos contaminados?


Las técnicas usadas para la recuperación de los suelos contaminados son de aplicación habitual, aunque algunas de ellas también se encuentran en una fase experimental. Estas últimas son diseñadas para el aislamiento o la destrucción de las sustancias contaminantes que alteran la estructura química a través de unos procesos generalmente químicos, térmicos o biológicos.

No obstante, esto es también algo que varía en función de los objetivos que nos propongamos y de la gravedad del suelo contaminado. De esta forma, en función de estos parámetros distinguimos las siguientes metodologías:

– Técnicas de contención: están dirigidas a aislar los contaminantes organizados e inorgánicos mediante barreras físicas como, por ejemplo, el sellado o la contención vertical de la contaminación. Dichas técnicas son de bajo coste y, aunque no necesitan de excavaciones, sí deben ser revisadas periódicamente.

– Técnicas de confinamiento: buscan reducir la movilidad de los contaminantes con procesos físicos y químicos.

– Técnicas de saneamiento o descontaminación: están orientadas a la disminución de la concentración de los contaminantes que existen en el suelo.

En definitiva, estas son las técnicas mediante las cuales se puede conseguir la descontaminación de la superficie terrestre: hay que preservar este bello planeta.