nueva norma de ISO

Delta Punt ha conseguido la adaptación a la nueva norma de ISO 9001:2015 y 14001:2015.

Nuestra empresa siempre ha estado comprometida con los procedimientos y la calidad, quedando avalados por los certificados ISO 9001:2015 y 14001:2015. Esta nueva normativa ISO garantiza el diseño en la ejecución de proyectos de deconstrucción y desamiantado. Por tanto, a la pregunta de qué es esta norma, se identifica con la calidad y la gestión de calidad y demolición de obras.

Las claves de las normas ISO 9001:2015 y 14001:2015

Por un lado, la norma ISO 9001:2015 se identifica como un proceso que permite que tu empresa tenga un sistema de gestión de calidad sin la necesidad de tener que describir los procesos. No obstante, la implementación de estos sistemas generará una serie de beneficios y, sobre todo, ayudará a que el cliente tenga una mayor satisfacción en su obra.

Entonces, ¿cuáles son los beneficios de este sistema? El primer punto que debes conocer es la secuencia e interacción, un requisito sencillo y lógico que indica el orden secuencial de las piezas, que en muchos casos son procesos que dependen el uno del otro Por tanto, tu empresa contará con un mejor orden, así como con unas entradas y salidas en las que cada cliente podrá tener su servicio adaptado a sus necesidades.

En cuanto a los criterios y los métodos, te ayudan a determinar los requisitos del proceso que deseas cumplir. Los métodos se identifican con la forma de cumplimiento de esos procesos, es decir, de los procedimientos. Y todo esto queda relacionado con los proyectos de construcción y las obras en el sentido de que hay un mayor control de los procesos, agilizando así los trámites y mejorando el rendimiento.

Después, el sistema ISO 14001:2015 ofrece mucho más que el cumplimiento general y dispone de la capacidad para la satisfacción de los requisitos del proveedor. En este punto, dicha norma hace de guía para que puedas considerar diferentes opciones como son la adquisición, el almacenamiento, la distribución, el desarrollo de los productos o la fabricación.

Y este sistema va dirigido a las organizaciones de diversos tamaños en los sectores sostenibles. De esta manera, este sistema cumple en un 76 % con la regulación industrial e inspira un 60 % más de confianza en el negocio. Y todo gracias a una mejora de la gestión ambiental para reducir los niveles de residuos y el consumo energético, una mejora de la eficiencia para reducir los costes de la actividad de la empresa y una mejora de los horizontes empresariales. De la misma manera, este sistema permite que las obras y las construcciones sean más eficientes.Y así el proceso de obra y construcción se realizará de una forma también más sostenible.

En definitiva, este sistema no hace más que mejorar los rendimientos empresariales y hacer que tu empresa continúe creciendo con el tiempo.

Gestión residuos en la demolición de edificios

La correcta gestión de residuos en la demolición de edificios

La gestión de residuos de edificios demolidos es un aspecto que debes tener en cuenta, especialmente con la posterior recogida y transporte de los residuos de la demolición. No obstante, la tecnología ha permitido que hoy en día existan una mayor cantidad de sistemas legales de recolección de residuos, haciendo que, de este modo, la seguridad del espacio sea mejor y más eficiente.

 

Las claves en la demolición de los edificios

Al hablar de demolición hablamos del proceso de derribo de un edificio o similar, pero la tarea no finaliza ahí, sino que también debemos saber cómo eliminar de forma correcta cualquier tipo de residuo que pueda quedar después de la deconstrucción. Y esta misión es algo que llevamos a cabo en Delta Punt, asegurando la correcta gestión de los residuos para así garantizar la seguridad del espacio después de haber realizado la intervención.

Ahora bien, ¿en qué consiste esta gestión de los residuos? Lo primero que tendremos que hacer es dividir la tarea en cuatro fases: pre-recogida, recogida, transporte y tratamiento. La primera fase consta del debido almacenamiento, manipulación, clasificación y presentación de los residuos para su posterior recogida y traslado.

Después entramos en la segunda y tercera fase, las cuales necesitan de una planificación para ver dónde deben ser trasladados los residuos, si a puntos de tratamiento directamente o a plantas de transferencia para el compactado y traslado definitivo hasta su destino final. Finalmente, la fase de tratamiento consiste en someter los residuos a operaciones encaminadas a la eliminación o aprovechamiento de los materiales que contienen.

Los sistemas legales de gestión de residuos

Una vez que hemos tratado cómo son las fases para la correcta gestión de estos residuos, es el momento de explicarte cuáles son los sistemas más utilizados. Los habituales son el vertido controlado, la incineración y el compostaje. Incluso, hacer una mezcla de estos sistemas es todavía una opción más eficiente, pero siempre que se lleve a cabo de forma conjunta y jerarquizada, algo que lleva el nombre de gestión integral de los RSU.

Por otro lado, este concepto de jerarquía invita a pensar en una priorización de los métodos en función de los criterios de optimización económica y ambiental. De hecho, este método jerarquizado es el más conocido en la gestión de residuos, quedando establecido con un orden de reducción en origen, reciclaje e incineración.

Por tanto, lo primero es reutilizar los residuos si fuera posible mediante una reducción al comienzo del proceso. Finalmente, los residuos son tratados por métodos como la incineración (a ser posible con recuperación de energía) y el vertido.

En definitiva y como puedes ver, todo este proceso permite que la gestión de los residuos sea óptima tanto en materia económica como social y, sobre todo, en el impacto medioambiental.

la deconstrucción de los edificios

Qué es y cómo se gestiona la deconstrucción de edificios

La deconstrucción de edificios es un nuevo concepto que ha surgido a partir de las demoliciones corrientes y las obras, pero con un objetivo claro de conservar el medio ambiente. De esta manera, esta deconstrucción busca que estos edificios tengan una nueva vida pero con un claro respeto a la naturaleza. ¿Sabes cómo funciona? Te lo contamos en este artículo.

La deconstrucción frente al derribo de edificios

La deconstrucción es un concepto que apenas tiene una década de vida, momento en el que se decidió apostar de manera ciega por la sostenibilidad. Antes, como recordarás, los materiales se transportaban a vertederos, sin importar si eran plásticos, maderas, papeles o colchones. Todo iba al mismo sitio.

Pero ahora la situación ha cambiado. La deconstrucción es deshacer un edificio, en el sentido inverso a la construcción, pero todos los materiales susceptibles de ser reciclados van a contenedores específicos para que así protejamos el medio ambiente.

Las fases del proceso de deconstrucción

Lo primero que tienes que hacer es pedir las licencias correspondientes al Ayuntamiento para los procesos de retirada del amianto y para la propia demolición. Después debes hacer una inspección para detectar cualquier residuo tóxico que pueda quedar como aerosoles o pinturas. De esta manera, estarás aislando estos materiales, llevándolos posteriormente al punto de eliminación. Por lo tanto, se trata de un proceso que está dejando una profunda huella ecológica en el país.

En la deconstrucción pretendemos eliminar todos los materiales, pero recogidos en función de sus características. Así, los papeles se llevan a papeleras específicas, los plásticos a contenedores especiales, los hierros a lugares de fundición, la madera se transforma en contrachapado, y otros materiales como trapos quedan comprimidos.

En cuanto a la gestión de estos residuos, como has podido ver, se reconocen en el lugar, produciéndose después un acondicionamiento mediante un transporte por carretera, todo según la normativa vigente y con las garantías de seguridad. Finalmente, el tratamiento de los residuos culmina en las plantas autorizadas con el reciclaje pertinente.

Un nuevo sistema de Investigación + Desarrollo

El concepto I+D se aplica en una gran cantidad de ámbitos y, como imaginarás, el reciclaje no iba a ser menos. De esta manera, en los procesos de deconstrucción se ha ido investigando hasta dar con la tecla de las mejores plantas de reciclaje, el trabajo con las mejores máquinas y unos equipamientos completos para proteger el medio ambiente.

No obstante, para llegar a este punto también ha sido necesario un completo estudio, así como cada demolición requiere de una viabilidad diferente e igualmente los materiales también influyen. De ahí que sea tan importante el estudio en cada proceso de demolición.

En definitiva, este nuevo concepto ha llegado para quedarse, sin ser ya una innovación sino todo un proceso cada vez más contrastado y que pretende ser el sistema normal de demolición, siempre apoyando el medio ambiente.

la seguridad en la demolición

La gestión de seguridad en una demolición

Cuando se organiza la seguridad en una obra o una demolición es necesario ver el tamaño de la misma, así como el sistema de empleo y la manera de organizar el proyecto. Además, también debemos llevar a cabo una serie de registros de seguridad y salud laboral para facilitar la identificación y resolución de los problemas que repercuten en dicho aspecto. Te lo explicamos con más detalle. 

Gestionando la seguridad 

Si dispones de una subcontrata, tendrás que establecer cuáles son las responsabilidades y las medidas de seguridad esperadas por la empresa, las cuales podrán incluir el suministro y la aplicación de diversos equipos de seguridad, otros tantos métodos de ejecución de las tareas específicas y un manejo adecuado de las herramientas de seguridad. El encargado tendrá que verificar los materiales, el equipo y las herramientas que se hayan traído para que tengan en cuenta todas las normas mínimas de seguridad y las cumplan de principio a fin.

Además, también debemos capacitar todos los niveles, desde la dirección hasta la supervisión y los obreros. Por otro lado, también es necesario que la empresa contratada tenga una capacitación de los procesos de la obra y que los distintos equipos estén especializados en la misma con una buena dosis de seguridad. Además, también existirá un sistema en el que la dirección reciba una información rápida sobre las prácticas inseguras y el equipo defectuoso.

La seguridad deberá incluir el suministro, la construcción y el mantenimiento de las instalaciones de seguridad para el acceso, las sendas peatonales, las barricadas y la protección de arriba, como la construcción e instalación de carteles de seguridad, las medidas de seguridad de cada oficio, las pruebas de los aparatos de elevación como las grúas y las cargas, la inspección y rectificación de las instalaciones de acceso como los andamios y las escaleras de mano. Asimismo, la inspección y limpieza de las instalaciones de bienestar común y los servicios higiénicos, la transmisión de las porciones pertinentes del plan de seguridad de cada grupo de trabajo y los planes de emergencia y evacuación.

Las tareas de seguridad en una demolición

También es necesario que organicemos la información de tal forma que podamos transmitirla de los obreros hasta los trabajadores de la subcontrata, organizar y conducir los programas de formación en seguridad con la capacitación básica de los trabajadores, investigar y estudiar todas aquellas circunstancias y las causas de los accidentes y enfermedades que puedan ocasionarse durante el transcurso de la obra, así como llevar a cabo las pertinentes medidas preventivas, dar servicio de consultoría y respaldar a la comisión de la seguridad

Llevando a cabo estas labores cumplirás con la seguridad, la salud laboral y la demolición y mirarás por un medio ambiente más sano en los procesos de demolición.

pasos a seguir antes de una demolición

Los pasos que se siguen antes de una demolición

Cuando se lleva a cabo una demolición se sigue una serie de pasos para que la misma se realice la forma más adecuada. De esta forma, es necesario tener en cuenta todos los pasos antes de la demolición para que esta sea segura y tenga el mejor resultado. Así, te resaltaremos los pasos de una demolición para que todo salga según lo previsto.

Los pasos antes de la demolición

En función de la envergadura de una demolición tendremos que desarrollar las fases de un modo u otro para tener el mejor resultado. Aquí te destacamos cuatro fases, que son en las que se desarrollan estos procesos y que también suelen ser bastante lentas, pero lo importante es obtener el mejor resultado.

De este modo, antes de comenzar una demolición es necesario realizar un estudio y un proyecto de demolición. También es necesario llevar a cabo las desconexiones de las instalaciones eléctricas y del agua, tener en cuenta el vallado y la señalización de los espacios donde se va a operar y realizar la demolición y crear una zona totalmente segura para los viandantes. Igualmente, también habrá que acondicionar los distintos habitáculos de los operarios y desinsectar desratizar la obra que vayamos a demoler.

Después entramos en la primera fase del proyecto de demolición, de la que te hablamos a continuación. Será entonces cuando se retirarán los elementos internos del edificio como son los muebles y los enseres personales, las maderas, los vidrios y plásticos, las cerrajerías y los posibles dobles techos que hubiera en la construcción.  

Además, también es necesario prestar atención a la retirada y tratamiento de los residuos industriales como las cubiertas de fibrocemento. Y es que este material está recubierto de amianto y necesita de un cuidado especial para no dañar la salud de las personas ni el medio ambiente.

En la segunda fase tendremos que prestar especial atención a los escombros que contengan amianto y a otros elementos contaminantes y peligrosos para las personas y para el medio ambiente. Pasando a la tercera fase, comenzamos a acondicionar la zona para que esté adaptada a la siguiente construcción. Aquí se rellena la tierra de la parcela, se desmontan las instalaciones auxiliares, se limpia y acondiciona el solar y se desmonta el vallado y todas las instalaciones necesarias en la demolición.

Y la cuarta fase es la retirada de escombros, en la que se limpia la zona de trabajo en profundidad y se llevan los residuos a las plantas de reciclado correspondientes. Igualmente, una vez finalizadas todas estas tareas se hace un análisis de la situación del suelo por si pudiera tener algún problema de contaminación, sobre todo si se usa para otras utilidades específicas.

De este modo, si sigues todos estos pasos antes de la demolición,  durante la misma y tras su conclusión, llevarás a cabo un trabajo completamente correcto y profesional.

Diferencia entre demoler una casa y un edificio

Diferencia entre demoler una casa y un edificio

La demolición de una casa y la demolición de un edificio son proyectos similares, pero donde también puedes encontrar alguna que otra diferencia, tanto en el número de plantas como en el tamaño de la base, algo que influye claramente en las labores de las obras y la demolición.

La demolición de una casa y un edificio

La primera diferencia radica en la antigüedad, así como si vas a derrumbar el edificio como consecuencia de los años. La ley pone el listón en los edificios con más de 50 años para su derrumbe, aunque hay algunas comunidades autónomas como Madrid que fijan los años en 30.

Dichos inmuebles estarán destinados a usos residenciales y deberán cumplir con los requisitos de una evaluación positiva respecto a las condiciones legales que se exigen dentro de la seguridad, la salubridad, la accesibilidad y el ornato.

Además, las inspecciones tendrán que determinar los trabajos y las obras necesarias para que los inmuebles se mantengan en el mejor estado posible. De esta manera, la demolición de los edificios implica una antigüedad diferente a las de las viviendas, por ponerte un ejemplo.

No obstante, también precisan de elementos comunes como el análisis de los cimientos y las estructuras, las fachadas y las medianeras, las instalaciones eléctricas y de gas, y otras instalaciones de suministros, así como las cubiertas y los sistemas de estancamiento del inmueble. Y es que debes tener en cuenta que todos los elementos son susceptibles de afectar a la seguridad o la salubridad del edificio. 

Por otro lado, otra de las diferencias radica en el momento de las inspecciones técnicas de edificios, también conocidas por sus siglas como ITE. En la mayoría de los casos debes realizar una revisión solo visual, lo que depara en unos elementos que no se pueden analizar únicamente por su profundidad en lo técnico, sino también en la cimentación del edificio, algo que no pasa, por ejemplo, con las casas.

Y después de todo lo expuesto resaltamos una similitud pues tanto los edificios como las casas deben tener un diagnóstico claro para derribarlo. Es decir, tienen que cumplir con unos parámetros específicos donde has de tener en cuenta el Código Técnico de la Edificación (CTE), el cual establece que el edificio queda considerado como seguro y habitable.

Finalmente, para iniciar con la demolición también debes consultar las leyes urbanísticas, las cuales pueden establecer diferencias según la comunidad autónoma para edificios y viviendas, así como en la respectiva ordenación del suelo.

Y después, para finalizar la tarea, tendrás que deshacerte de todos los residuos que resulten tras la demolición, especialmente los tóxicos, que deberán ser trasladados de la vivienda o el edificio (siendo un punto común) al lugar adecuado para su eliminación.

Diferentes máquinas en las demoliciones

Diferentes máquinas en las diferentes demoliciones

En las demoliciones de cualquier obra existen diferentes máquinas que nos ayudan a realizar el trabajo de derribo, hoy en día impensable sin el uso de maquinaria, la cual ha ido evolucionando con el paso del tiempo e incorporando diferentes novedades.

Antes de realizar una demolición, debes conocer los diferentes tipos de máquinas existentes. A continuación, te contamos todos los que existen.

Máquinas para demoliciones de obras: las de impacto

En primer lugar, debemos destacar los sistemas clásicos, incluyendo en este apartado la maquinaria por impacto. En el amplio abanico de máquinas, se destacan dos:

Grúas telescópicas.

Grúas plegables.

En todos estos casos existe un vehículo portante, sobre orugas o ruedas, el cual está dotado de sistemas de propulsión y dirección. También existen diferentes opciones para acoplar vehículos, con o sin remolque.

Demoliciones por empuje

Se emplean con el uso del brazo de las retroexcavadoras, adosándose un elemento que consiga romper. A la máquina, se le pueden endosar estos elementos:

– Brazo telescópico.

– Pulpo hidráulico.

– Martillo hidráulico.

– Cucharas.

– Cizallas demoledoras. 

En este tipo de maquinaria, las retroexcavadoras pueden ir o bien sobre ruedas o sobre cadenas. En la de ruedas, el tren de rodadura se compone de ruedas de caucho. Mientras, en la de cadenas, el chasis se soporta por cadenas paralelas. 

Maquinaria o técnicas de percusión para las obras de derribo

Además de los dos principales tipos de máquinas comentadas en los anteriores apartados, existen diferentes técnicas, todas ellas acopladas a una maquinaria, que te detallamos a continuación.

– Martillo de percusión: usa máquinas con martillos percutores que cuentan con una punta de acero tratada. Esta técnica cuenta con un gran control, se emplea en espacios más pequeños y permite la sección de los elementos a demoler sin afectar a otras estructuras. 

– Martillo picador manual: en este caso, se emplean máquinas ligeras de punta de acero tratada. Su manejo debe ser especializado por personal cualificado. Su uso es como complemento a otras técnicas, puesto que permite el acceso a zonas concretas o de acceso complicado. 

– Martillo picador sobre vehículo: este martillo se instala sobre la maquinaria de orugas o ruedas, dando una gran de movilidad y versatilidad. Así, se puede emplear en todo tipo de estructuras, aunque siempre es necesario situar la máquina en una zona estable y plana.

– Pinzas demoledoras: el derribo se realiza mediante la aplicación de un esfuerzo cortador mediante pinzas o cuchillas. 

– Gato hidráulico: se emplea para realizar un esfuerzo mayor en la dirección deseada para la demolición. 

En cada derribo se debe estudiar el tipo de máquinas para la realización de correctas demoliciones de obras.

Esperamos que te haya sido de utilidad esta información para utilizar los diferentes tipos de máquinas y técnicas asociadas a la maquinaria de derribos.

¿En que consiste el desamiantado?

El desamiantado es un proceso por el cual se retira todo el material que contenga amianto. Esto se debe a que el amianto es tóxico y debe retirarse de todos los lugares en los que pueda tener contacto con el ser humano. En este artículo se hablará sobre este proceso.


Qué es el desamiantado


El desamiantado consiste en la retirada de todo el material que contenga amianto. Este proceso debe llevarlo a cabo una empresa especializada en los trabajos con materiales como los tejados de fibrocemento con amianto, chimeneas o tuberías que lleven amianto…

Si es en este proceso no se llevan a cabo las medidas de seguridad pertinentes o no se usa el equipo correspondiente, se pueden producir graves lesiones en los trabajadores que estén llevando a cabo el desamiantado.


Las fases del desamiantado


Este proceso es llevado a cabo de forma progresiva a través de una serie de fases. Estas se deben realizar de forma rigurosa y en el orden correspondiente para evitar posibles accidentes.

1. Etapa preliminar

Primero viene la delimitación y señalización de la zona en la que se va a trabajar. Como existe riesgo de contaminación, esto es muy importante para avisar al resto de personas que puedan pasar por allí del riesgo que hay en esa área.

Después viene la preparación del trabajo. Esto tiene como finalidad facilitar las tareas de limpieza y descontaminación y contener la posible dispersión de fibras que se pueda producir.

También se debe llevar a cabo un confinamiento de la zona de trabajo si procediese. Esto se hace mediante una burbuja de plástico que deja la zona aislada para que las posibles fibras que puedan escapar de la zona queden dentro del perímetro.

2. Empieza el proceso

Aquí empieza el trabajo con el amianto propiamente dicho. Es muy importante que todo el personal que se encuentre en la zona de trabajo en el momento de empezar con el proceso lleve puesto todos los EPIs necesarios para estar protegido.

Ahora se procede con la humectación de los materiales. De esta forma se reducen la emisión de fibras. Esto se realiza usando agua o agua con jabón.

La extracción localizada captura las fibras de amianto cerca del punto de origen, de forma que se puede controlar su dispersión en el medioambiente.

Los materiales friables deben ser limpiados y recogidos de forma continua durante el procedimiento de desamiantado. Estos residuos deben almacenarse en un contenedor específico para ello.

3. Etapa final

Aquí es donde se lleva a cabo la limpieza de las herramientas y los equipos. Esto es muy importante ya que evita el posible esparcimiento de las fibras al exterior de la zona.

Como conclusión, se puede decir que el proceso de desamiantado es algo peligroso, pero que, llevado a cabo por profesionales rigurosos, no debería haber problemas.

Demolición con explosivos: cómo se realiza y cuales son las medidas de seguridad a seguir

La demolición con explosivos es la más usada a día de hoy y es la encargada de derribar los edificios que ya estén demasiado viejos para que se puedan construir sobre el terreno nuevas edificaciones. En este artículo se hablará sobre cómo se realiza y sobre las medidas de seguridad que se deben tomar.

La demolición con explosivos consiste en el abatimiento de una construcción en una dirección previamente fijada, usando cargas explosivas detonadas de forma controlada y colocadas en puntos estratégicos del edificio.

Este proceso se usa con mayor frecuencia para construcciones de gran altura, tanto de materiales metálicos como de materiales pétreos. Las únicas limitaciones de este método son las del propio entorno, como el espacio, el polvo o el ruido.

Dependiendo del tipo de edificio, se usarán diferentes tipos de explosivos y pueden realizarse distintos tipos de demolición, como la caída sobre sí mismo o el vuelco hacia un lateral.

En construcciones con materiales pétreos el impacto contra el suelo facilita el trabajo posterior ya que al caer se producen roturas del material. En construcciones metálicas, la demolición con explosivos suele ser el mejor método, ya que optimiza los tiempos de trabajo y la repercusión sobre el entorno.


Fases de la demolición con explosivos

En cuanto a la resolución de este método, consta de fases que se deben seguir de forma rigurosa para evitar al máximo todos los posibles riesgos.

No obstante, como en cualquier proceso de demolición, antes de iniciar el proceso se deben tomar una serie de medidas de seguridad para asegurar el éxito de toda la operación.

Primero se realizará un estudio previo del edificio a demoler, al igual que un estudio de los edificios colindantes que pudiesen ser afectados. Una vez hecho esto, se debe sanear todo el edificio, así se retiran todos los enseres que puedan causar algún mal a los vecinos o al medioambiente. También se cortan todas las redes de distribución de agua y luz. Por último en este proceso previo, se procede a vallar toda la zona para evitar los posibles peligros que entraña cualquier demolición para los transeúntes.


Primera fase

Apeo de todos los elementos del edificio a demoler. Hay que prestar especial atención a los perjudiciales para las personas y el medioambiente.


Segunda fase

Se llevan a cabo las distintas demoliciones a través de las cargas previamente colocadas de forma estratégica.


Tercera fase

Se llevan a cabo las tareas de relleno del solar y el desmontaje del vallado de precaución colocado alrededor de la zona de demolición.


Cuarta fase

Se realiza un estudio profundo sobre cómo ha quedado el terreno, para saber si está apto para realizar obras.

Como conclusión, cabe destacar que la demolición con explosivos es de vital importancia en la construcción, por lo que aunque se asuman ciertos riesgos, es necesario para renovar los edificios viejos.

Requisitos a cumplir para hacer una demolición

El sector de la demolición abarca todo tipo de edificaciones y estructuras. Por ello se pueden encontrar multitud de tipos de derribos de edificios y, aunque la mayoría de personas han visto alguno (en directo o en televisión), los requisitos para una demolición no son tan conocidos. En este artículo se hablará sobre dichos requisitos.


Proceso a realizar para llevar a cabo una demolición

El papeleo


Primero se debe contactar con una empresa competente que te explique en detalle todo el proceso a realizar para que no te quedes con ninguna duda y sepas los requisitos de la demolición, cuánto te va a costar y cuánto va a tardar en realizarse todo el proceso.

Una vez que contactes con dicha empresa, esta debe hacer un estudio en profundidad del terreno, el edificio, el vecindario que se podría ver afectado y los recursos necesarios para llevar la demolición a cabo. Una vez que la empresa haya hecho esto, te entregará un informe con todo el proceso explicado de forma detallada.

Con dicho informe en mano debes ir al ayuntamiento de tu localidad para pedir un permiso de obras que te permita realizar todo el proceso de forma legal y con todo regularizado y en orden. El tiempo que tarden en darte ese permiso dependerá del ayuntamiento y de lo fácil que te quieran poner las cosas.

También se debe tener en cuenta que hay ayuntamientos de ciertas localidades que te pedirán unas tasas económicas para la facilitación de la licencia de obras para el derribo.

 

Tras el papeleo


Una vez cumplidos los requisitos de demolición, te debes poner en contacto con la empresa que te realizó el estudio previo para proporcionarle la licencia y que puedan comenzar con la demolición.

Esta constará de cuatro fases por lo general. En la primera, se desalojan los enseres del edificio, teniendo especial cuidado con los que son perjudiciales para el medioambiente o el ser humano.

En la segunda (también conocida como colapso), se procede a la demolición de estructuras y muros. Es la fase más peligrosa, sobre todo si la demolición se lleva a cabo con explosivos, por lo que su procedimiento debe ser riguroso y no se debe olvidar ningún detalle.

En la tercera fase se procede al retiro de todos los escombros generados y, cuando se hayan retirado todos, se quitará el vallado colocado al inicio del proceso.

En la cuarta y última fase, se realizará un estudio de cómo ha quedado todo para las nuevas obras a realizar.

El proceso para reunir los requisitos para una demolición no es demasiado tedioso ni caro, por lo que no te lo pienses si debes realizar una demolición y ve contactando con tu empresa favorita.